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lunes, 12 de agosto de 2013

¿VAMOS A LA MISMA VELOCIDAD? (Respuesta Blog 4 de Junio)




Este blog a mí, lejos de ponerme a “caminar la ardilla”, me ayudo a tener muchas cosas en claro (si pueden lean el blog para saber de que hablo, se publico el 4 de Junio).

Saber donde estarás y como estarás dentro de 5 años, nadie puede saberlo, pero si puedes fijarte metas y tratar de cumplirlas, hacer planes y procurar llevarlos a cabo, pensar más en como SI quieres estar y no en cómo NO quieres estar, desde ahí empieza el lado negativo de tu futuro. ¿Por qué decir frases como no quiero ser viejo, no quiero estar solo? Si piensas que estarás con un buen trabajo y saludable, entonces harás todo por prepararte y cuidarte en todos los aspectos.

¿Qué es una pareja?

“Todo un reto resulta cuando tenemos que acoplar nuestros tiempos, actividades a los de otra persona”.

"¿Qué pasa cuando alguien se anexa a tu vida? ¿Tu rumbo sigue siendo el mismo?"

Tu definición de pareja suena a alguien que llego a estorbarte o que está obstruyendo tu “rumbo”, alguien que no te está dejando ser o hacer lo que tu tenias considerado para tu futuro.  Y si llevas un ritmo de vida, parece que te lo llego a estropear.

La definición de pareja consiste en tres partes, tú, yo y la relación entre nosotros. La pareja positiva es aquella que da cabida a cada una de las partes (tú, yo y la relación) y cada parte tiene un valor equivalente. Si se eliminan o ignoran estas partes puede desaparecer la pareja. Cada persona vale por sí misma y es autónoma, cada persona es sincera, puede pedir lo que desea, cada uno toma responsabilidad por sus actos, cumple sus promesas y juntos cooperan en lugar de competir. Comparten un proyecto en común (la relación) lo que incluye apoyarse y ofrecerse cosas mutuamente e interactúan en el aspecto social.

“también puede tener aspiraciones y no deben de detenerse por los miedos o inseguridades de la otra”

La inseguridad proviene, quizá, de experiencias pasadas. Es el costalito que cada quien carga con todo su pasado y que no ha podido superar. Si con los años que han pasado juntos no te ha quitado la duda de que no se repetirá la historia que traes cargando y que provoca tu inseguridad, entonces como dices no debe detenerse por ti. El “quererla mucho”, no significa que realmente la quieras o al menos que la consideres como pareja, porque con todo lo que dices no has comprendido lo que es una pareja.

“¿cómo lidiar cuando las velocidades no coinciden?”

Lidiar: luchar, pelearse con, enfrentarse a un asunto molesto.

Sería bueno definir para ti que es ir rápido o lento, o si en realidad lo que no quieres es lidiar con una pareja. O si la distancia es lo mejor que te pudo pasar, dedicar cada vez menos tiempo a visitarla, tenerla lejos para no me "apure" a formalizar nada. 

A mi parecer, “sacrificar su felicidad con tal de ver a la otra persona serlo”, depende de lo que has dado y lo que te han dado. Si estas con alguien y sigues con la idea de “primero yo, después yo y al final yo” entonces sí que debe ser molesto para ti eso de sacrificar tu felicidad, sobre todo cuando para ti las cosas funcionan tal como están.

¿Que pasa con ella?

Para mí no hay velocidades, para mí hay proyectos y metas personales y de pareja, hay ganas de estar con ese alguien que vale la pena gastar mi tiempo y dinero por estar unas horas con el, salirme del trabajo porque necesita de mi ayuda, alegrarme con sus logros y sentirlos míos llámese maestría o reconocimiento en el trabajo, viajar juntos, hacer promesas que cumpliré, imaginar como si quiero estar con mi pareja y no como dejarla de lado para que no me exija un compromiso que no estoy dispuesto a asumir. Quizá hablar menos y demostrarle mas y no permitir que sienta que algo se rompe entre nosotros por no darle el lugar que se merece como mi pareja.

Es muy fácil lograr que me digan el “todas-mías”, lo difícil es aceptar que tengo una pareja y debo respetarla…

“Quizás este es un planteamiento muy corto pero me parece que nos da que pensar por un rato”

¿Qué piensas tú?

miércoles, 7 de diciembre de 2011

SILENCIO VS RUIDO



Espero ahora si me entiendas…




Existen personas que no les gusta el silencio, no les gusta quedarse solos con sus pensamientos o con su conciencia, que prefieren todo el caos del ruido antes de sentarse y verse a través de sus pensamientos. Eso le pasa a un compañero de trabajo, he llegado a la oficina y encuentro el radio y televisión a todo volumen y el sentado leyendo el periódico. ¿Cómo puedes concentrarte a leer con semejante escándalo?... no me gusta estar en silencio, fue su respuesta.
Será necesario que alguien les diga qué hacer, en qué pensar, hacia dónde cambiar, de qué hablar cuando haya un silencio “incomodo”. Esto quizá sería tanto como que alguien más se haga cargo de algo que es responsabilidad de cada quien y que se antoja muy pesado asumir esa tarea.
La responsabilidad no es, en ninguna manera, de un psicólogo, de un amigo, de un hermano o de alguien más; es de uno mismo, ordenar y darle sentido a nuestros pensamientos, sentarme y asumir la responsabilidad de lo que pienso y luego hago, construir escenarios posibles y hasta imposibles.
Leí en una columna que la mejor manera es “observarse, escribir en una libreta, si la memoria falla (ese es mi caso), los eventos trascedentes de bienestar y malestar pero no solo de una semana sino de toda la biografía personal. A darse cuenta de que detona la tristeza, el enojo, la indiferencia o el amor”; muchos hombres dirán, fácil para las mujeres “sus dias”, pero no.
Decía también “salirse unos minutos de la película personal, congelar la escena y analizarla, ¿Qué papel estás representando, qué palabras dices, qué pensarán de ti los otros, cómo los haces sentir, qué aportas o no a esa película, qué te mueve? ¿La venganza, el amor, la búsqueda de la justicia, la ansiedad, la ambición, el hambre de reconocimiento?”… Mucho en que pensar, no?
Los pretextos, como el de mi compañero, es de que les falta tiempo, o tengo otras cosas en que pensar, cosas de trabajo, nada personal. ¿Sera tan terrorífico quedarse solo con uno mismo en silencio?
Quizá tendremos una parte mecánica y otra práctica. La mecánica quizá es esa, la del trabajo, que hace todo como rutina, y resuelve problemas de la forma más rápida, reaccionando mecánicamente. Y la parte practica (que podría ser también la parte sensible), es la que siente, reflexiona, la que aprende de los errores (toma lo bueno y desecha lo malo). Quizá es la parte que solo aparece cuando es urgente organizar nuestros pensamientos, o tenemos esos silencios para aprovecharlos.
Para muchas personas es muy difícil, o incluso imposible, hablar con sí mismos porque apenas empiezan y buscan algo en que entretenerse o evitar estar en silencio, pero se están perdiendo de todo lo que pasa en su interior, de los sueños, fantasías, deseos, miedos, recuerdos e ideales a alcanzar si pudieran darse la oportunidad de pensar en todo eso y después compartirlo con alguien más.
Hace algún tiempo, tuve la oportunidad de estar en una clase de creación literaria y era increíble las narraciones que podíamos escribir con tan solo media hora de estar en silencio, concentrados, con libreta y lápiz. Después pasaban por mí y todo el camino a casa era ir contando lo que acababa de escribir.
Decir que en un día, semana o mes, no nos pasa nada o algo relevante es difícil de creer, siempre está pasando algo en nuestro exterior que se refleja en nuestro interior o viceversa, y todo eso nos pertenece.
Otra forma de compartirlo, sin incluir a nadie, es un diario (aunque se oiga cursi o te lo imagines de pasta rosa con florecitas) y así evitas tener que contárselo a alguien. Esto debí hacerlo hace bastantes años, porque sufro de falta de memoria a largo plazo, me es casi imposible recordar todos mis años escolares.
Hay personas que tienen o tenemos mucho que contar, pero no sabemos cómo hacerlo, es más fácil hablar de lo que le pasa a otros, de lo que piensan o sienten, de sus logros, antes de hablar de uno mismo. O cuando nos dan la pauta para hacerlo, inmediatamente buscamos la salida más fácil y regresamos la atención hacia el otro. Algunos más toman de compañero de silencio el alcohol, el cigarro , la televisión, la computadora o se llenan de compromisos, aunque a veces ni ganas de salir con tanto frio, que no dejan espacio para descansar.
“Verse es simplemente pausar el día. Preguntarse: qué siento, qué me preocupa, qué está sin resolver, qué cosas he dejado a medias, a quién he lastimado con mi proceder, qué promesas dejé sin cumplir, qué sueños he abandonado y quisiera retomar, cuál es el sentido de mi trabajo, de mi paternidad o maternidad, de mi relación de pareja, cómo me estoy relacionando con la gente que me rodea, qué tan generoso o avaro soy afectivamente...”
No es de esos discursos de fin de año, es simplemente saber que para estar bien con los demás, tienes que estar bien tu primero, como decía en un correo: ¿tu pareja te hace feliz?, no, mi pareja no me hace feliz… yo soy feliz, mi pareja comparte mi felicidad y yo la suya… simple, pero muy cierto.