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martes, 16 de agosto de 2016

Make a Change...Haz un cambio

Quiero comentarles que hace poco y por razones q aún no he comprendido del todo, comencé a escuchar a Martha Debayle, lo cual me ha parecido que en ciertas ocasiones son programas la verdad muy interesantes y que nos hacen reflexionar, otros son muy divertidos que te hacen soltar la carcajada a media oficina.
Hace tiempo escuche un programa de ella del cual estaba hablando hace tiempo con mi Pal y con otras personas, se trata del cambio. Y viene de la mano con el blog de Mi Encuentro Conmigo Mismo, es un tema muy interesante y complejo al mismo tiempo; pero sobre todo también ahora entra otro factor “Tu quieres cambiar?”
Bueno empecemos por el principio, una persona no cambia por completo eso es un hecho, lo que podemos cambiar son hábitos, conductas y rasgos de personalidad, pero todo depende de ti, quizás empiezas a comer más sano, a hacer ejercicio, la gente puede verte igual , pero tu sabes que has empezado el cambio o todos pueden verte amigable por fuera pero sigues cargando piedras de odio por dentro…todo depende de ti.
Para ponerlos a pensar un poco les daré un ejemplo que se habló en ese programa, con esto definiremos que es un cambio para ustedes
·         Le cambias de color ¿ha cambiado?
·         Además le cambias las llantas, ¿y ahora?
·         Luego le cambias las puertas, cofre y cajuela ¿y?
·         Ahora además le cambias el motor ¿ya es otro?
·         ¿O lo que tú entiendes por al auto es el chasis y su carrocería?¿Y si de pronto sin cambiar nada le haces una reprogramación de la máquina y aumentas sus caballos de fuerza, ¿es el mismo aunque ya no se comporte igual?
 
Todos podemos cambiar si lo queremos, sino, por mucho que digamos que salir a correr a las 5am es lo que hare…mientras no lo quieras no lucharas por cambiar ese hábito; esta es la razón por la que muchas personas no hacen ese cambio del que hablan…pues no lo sienten necesario. Lo cual nos lleva a rechazar categóricamente la frase “Asi soy, asi fui y asi sere”, ya que de chiquito no eras flojo, ratero, hablador o si? Llego un momento en que cambiaste.
Para esto ahora debemos de hacernos la pregunta de: ¿puedo cambiar? Vs ¿qué si puedo cambiar?
 
Niveles de cambio
Pensemos que estamos formados por 5 niveles. Un nivel de identidad, luego un segundo de creencias y valores, después un tercero de habilidades, otro de conductas y finalmente un quinto nivel llamado entorno o medio ambiente.
Cambiar la identidad no es sencillo; tendrías que cambiar muchas cosas de ti y además invertir mucho tiempo. Cambiar creencias y tampoco es sencillo, pero es más viable que la identidad.
Cambiar habilidades es más probable. Unas se pierden, incluso por la edad, y otras se aprenden o desarrollan.
Cambiar conductas es mucho más probable que suceda en un plazo relativamente corto (comparado con los otros niveles), siempre que se quieran cambiar.
Finalmente quizá solos no podemos cambiar el entorno, pero sí podemos influir en él o inspirar a otros para hacerlo.
 
¿Qué hago si alguien a quien quiero debe cambiar pero no quiere?
Primero pregúntate si esa persona quiere cambiar eso que tú quieres que cambie; luego, si puede hacerlo y finalmente si tú eres la persona más capacitada para guiarlo en ese cambio.
Querer cambiar a otros es más complicado, especialmente si no te han pedido que los ayudes con eso.
Tal vez no es que esa persona no quiera o pueda cambiar, sino que tú no has logrado que haga ese cambio que tú quieres. Entonces el problema es tuyo.
Recuerda que el que tú no seas capaz de cambiar a otro no significa que la gente no pueda cambiar.
Ya se que amas mucho a esa persona y que tu estas convencido que le conviene cambiar, pero recuerda que no eres omnipotente, ni el otro enteramente impotente.
De hecho querer cambiar a un ser querido muy cercano es contraproducente.
A mayor grado de cercanía se percibe más influencia y las defensas se activan con más fuerza, por lo que sólo se generará conflicto y un cambio negativo en la calidad de su relación.
Y tu que opinas, crees que la gente puede cambiar o no? seguramente tu has experimentado algún cambio interno o externo, como te fue con esto?

viernes, 13 de enero de 2012

FUERZA DE VOLUNTAD O "SI SE PUEDE, SI SE PUEDE..."

Un humano promedio puede llegar a acumular cerca de 150 cosas pendientes por hacer en un momento determinado. Dicen que es casi imposible no tener algo pendiente que hacer, pero también es diferente tener una lista de 1000 cosas que hemos hecho a medias.


Ahora con eso de los propósitos (que todos hacemos consciente o inconscientemente) es bueno tener la fuerza de voluntad como el aliado número uno en nuestra encomienda de cada año. Lo primero es:

Primero. Hacer una lista de cosas por realizar ordenada por prioridades y establecer metas o tiempos de cumplimiento de lo que queremos lograr.


Segundo. Escribir de la manera más clara que es lo que queremos lograr, haciendo cambios significativos e intencionales en nuestra vida, pero cambios que sean posibles y poco a poco, que puedan de ser modificados o replanteados, donde podamos ajustar según se nos presenten las circunstancias o escenarios (ya sea el ideal o el que menos esperamos).



Aquí es bueno recordar que somos muy dados a que no se nos presentan las cosas como las planeamos e inmediatamente dejamos todo a un lado. Replantear, si no hay de mole, hay de chile, pero sigue siendo un tamal.


Otra cosa para tomar en cuenta es que cuando se haga la lista de cosas a hacer o propósitos, es que los dividamos de manera diaria, semanal, mensual y a largo plazo. Es decir, si queremos bajar 5 kg de peso en un mes, lo idea es hacer una lista semanal de lo que no debemos hacer o comer: no tomar refresco, comer solo dos o tres tortillas, no comer comida chatarra y hacerlo diario para conseguir nuestra meta semanal.


Benjamín Franklin decía que es fácil tomar una decisión pero difícil ejecutarla.


“La filosofía de Allen es que la mente fluya como agua gracias a la organización, en lugar de tener "mente de mono" brincando salvajemente de una idea a otra como si fueran árboles. Allen enfatiza la importancia que deberían tener los acuerdos que hacemos con nosotros mismos. Cuando nos prometemos hacer algo y no lo cumplimos, minamos nuestra autoconfianza. Podemos engañarlos a todos, menos a nosotros”


A poco creías que por no poner la alarma para levantarte e ir al gimnasio a las 6:00 am, ibas a despertar diciendo pues no sonó la alarma no es mi culpa de no cumplir mi meta de hoy.


La vida rara vez sale exactamente como la hemos planeado. Existen dias malos, como cuando no te a través a abrir los ojos porque sabes que empezara tu día de trabajo y no terminara quizá en 14 o 16 horas para volver a la cama y abrazar a tu almohada. Pero la diferencia entre llegar y descansar o llegar y no dejar de pensar radica en que cumplamos nuestras metas o no. No te pasa que cuando pudiste ir al banco, correr al trabajo, terminar los pendientes y todavía ir al café con un buen amigo llegas y cierras los ojos de inmediato sin necesidad de contar borregos o preocupaciones.


“El último consejo de Allen es limpiar. Limpieza general, de todo aquello que hayamos dejado entrar a nuestro mundo mental o físico y que no debe estar en donde está. El orden emocional y del espacio físico es una condición esencial para poder desplegar un plan creativo e interesante para vivir una vida más valiosa. Dice Allen: "Quizá estés buscando a Dios, pero si no tienes comida para tu gato, tu búsqueda espiritual se verá entorpecida por la preocupación de no tener comida para el gato".


Alguna vez oí hablar de la zona de comodidad, que luego, a mi forma de ver las cosas, no es más que no mover nada de cómo esta, porque si lo mueves no sabes cómo acomodarlo otra vez; es decir, si ya sé que mi jefe me explota que no me da permisos, que se enoja si llego tarde, pero gano más o menos bien, estoy conforme (que no a gusto) para que le busco en otro lado. Pero esto es lo que no nos deja crecer.


Friends: el capitulo empieza cuando Rachel, después de huir de su boda, comienza a buscar trabajo para ser “independiente”, pero como no encuentra y para no deprimirse se va a una zapatería a comprarse unas botas geniales con la tarjeta de crédito que le dio su papá (zona de comodidad, libre y con dinero). Cuando la cuestionan sus amigos respecto a cómo quiere ser independiente si sigue usando la tarjeta de su papá: entonces la “alientan” a romper todas las tarjetas y en verdad buscar un trabajo. Al final, termina cortando sus tarjetas y aparece vestida con mandil, sirviendo café y logrando su propósito de conseguir un verdadero trabajo. Quizá de momento no es lo que ella quería para su futuro independiente, pero después de todas las temporadas aparece como una mujer exitosa trabajando en lo que le gusta, la moda.


Lo interesante de esta serie es que no te muestra mágicamente como logran sus objetivos los personajes, si no que muestra debilidades y fortalezas normales (como las tuyas o las mías) para lograr lo que se proponen.


Echarle ganas para tener más fuerza de voluntad se trata de disciplina, repetición y práctica. Algunos investigadores proponen estas prácticas para ejercitar fuerza voluntad y cerebro:




  1. Cuidar la postura durante dos semanas (sentarse y pararse derecho, estar consciente de estar derecho, registrar cuántas veces al día tuve que decirme a mí mismo "enderézate").
    Llevar un registro de todos lo que comemos durante dos semanas.


  2. Hacer una actividad habitual con nuestra mano no dominante


  3. Cambiar los hábitos para hablar (no decir groserías, hablar en oraciones completas, eliminar muletillas).


  4. También iniciar y continuar con un plan de acondicionamiento físico, mejorar técnicas de estudio y mejorar la administración del dinero. Cualquier cosa que implique cambiar una conducta habitual es ejercicio para la fuerza de voluntad.

“No existen las transformaciones radicales y rápidas. Estos pequeños esfuerzos que anteceden grandes retos, son para toda la vida. Cuando nos decimos: "así soy desde hace mucho tiempo y no creo que pueda cambiar" equivale a declararnos muertos en vida”