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martes, 20 de enero de 2015

COMPETENCIA DESLEAL



De que se trata la competencia?

Es bien sabido que cualquier persona tiene ese sentido de superación en aspectos tanto personales como profesionales: bajar esos dos kilitos que quedaron después de tanta cena en diciembre, buscar ese puesto vacante en la empresa, por dar algunos ejemplos.

Pero que pasa cuando alguien mas tiene la misma idea?

Digamos que estas en el primer caso, esos dos kilitos de mas, ahí digamos tenemos una competencia sana si es que ese alguien es una prim@ o una amig@ con quien te pones de acuerdo para hacer ejercicio o para ver quien de l@s dos bajan primero esos kilos de mas. Le echas ganas y al mismo tiempo animas a tu compañer@ de competencia para que no decaiga en su esfuerzo por lograr su objetivo.

Ahora veamos el segundo caso que puede tener dos perspectivas, sobre todo viéndolo desde el aspecto laboral.

Si es una vacante que conviene puede ser una competencia sana de acuerdo a los lineamientos que la misma empresa ponga a sus empleados y lograr así que el mejor candidato tenga el puesto. Pero puede ocurrir lo contrario, que la competencia no se haga de buena forma y se permitan incluso hablar mal de los demás aspirantes con tal de quedarse con la vacante.

Pero tambien existe la competencia desleal en el ámbito empresarial.

Hace un par de meses la señora que tiene su papelería en la colonia empezó a notar una nueva vecina, y como es su costumbre empezó a tratarla y conocerla. La chava era la esposa de uno de los hijos de otra vecina con la cual tambien se llevaba muy bien la señora de la papelería.

La chava le comento a la señora que su esposo pensaba poner una tienda de abarrotes, por lo cual los animo para que vieran el beneficio de tener un negocio propio y asi ir poco a poco creciendo, además de tener otro ingreso.

Asi que pusieron su negocio, una tienda de abarrotes. Poco a poco fueron surtiendo un poco de frutas, verduras y otras cosas que en otras tiendas no encontrabas, y todo esto fue contándoselo a la señora de la papelería, que la seguía animando cada vez que la veía.

De repente la chava dejo de venir, se hizo un poco extraño, pero la señora pensó que era porque tenia mucho que hacer en su negocio, pero nunca se imagino lo que llegarían a contarle.

Algunos de sus clientes le comentaron que habían visto en la tienda algunos artículos de papelería, lo cual señora no creyo del todo. Pero cuando ya fueron varios los comentarios, ella se animo a ir para comprar algunas cosas que ocupaba y comprobar si era cierto y, tristemente, confirmo lo que le habían platicado, tenia varias cosas de papelería en la tienda.

Le pregunto que porque le estaba haciendo esa competencia tan desleal y la chava no supo que contestar. Aunado a eso, los precios que empezó a manejar son casi al costo para hacer que la gente vaya comprándole a ella.


La señora se decepciono mucho de la chava. Comentando al respecto, decía que no estaba en contra de que vendiera cosas de papelería, simplemente que le hubiera gustado que al menos lo hablara, no pidiéndole permiso, sólo como una atención a lo amable que fue la señora cuando ella llego a la colonia y la animo a poner su negocio.

No podemos comparar este tipo de competencia con la de las grandes empresas, imagina todo el dinero que meten en mercadoctenia por ejemplo la coca y la pepsi por ganar clientes, pero si es desleal al considerar que tanto una como otra estan invirtiendo en su negocio para tener que comer y poder generarse un futuro.

viernes, 8 de junio de 2012

PONERSE LA CAMISETA O ESPERAR LA HORA DE LA SALIDA…


Hace algunos días, a raíz de la visita de un amigo que me ayuda a resolver los constantes pleitos que tengo con mi programa administrativo, surgió el tema de que tanto te sientes con la obligación de apoyar en tu trabajo cuando este va en picada o enfrenta dificultades de cualquier especie, es decir, que tan puesta tienes la camiseta; o si solo eres de los que está esperando con ansia la hora de salida para huir del martirio de tu trabajo.
 
Mi amigo trabaja como agente libre en eso de dar capacitación y asesoría para este programa administrativo, me comentaba que ahora se siente más libre para manejar su tiempo y para organizar un negocio personal. Le preguntaba que si no extrañaba tener un ingreso cada quincena y me dice que no, que ahora trabaja solo en las mañanas con lo de la empresa del software, gana un poco mas y en la tarde atiende varios aspectos personales. Obviamente no extraña estar atado a un horario y menos los pleitos o presiones de un jefe.

Me pregunto que como iba la empresa donde yo trabajo. Sin decir mucho pudo percatarse que vamos un poco en picada, hay muchas cuentas pendientes de pagar y los proveedores con facturas se siguen acumulando, esto aunado a una muy mala administración de los ingresos y una pésima manera de gastar el dinero.

Ante mi comentario, que no le extraño mucho porque nos conoce desde hace tiempo, me sugiere que haga mi tesis orientada a ayudar y sacar adelante la “empresa” y así “mato dos pájaros de un tiro”. Buena idea?

Esto ya había pasado por mi mente, pero más tarde en pensarlo que en desecharlo de mi posible proyecto de tesis.Y aqui estan las razones:

Mi manera de ver un empleo es muy sencilla: no lo consideras trabajo cuando es algo que te gusta, te motiva a llegar a la oficina y representa algo satisfactorio, incluso si tienes que trabajar horas extras. Es un trabajo cuando no te agrada del todo, te pesa llegar a sentarte ante esa computadora y solo esperas que el reloj marque la hora para agarrar tus cosas y huir de ahí.

Mi trabajo no era trabajo hasta hace algunos años, había mucho que hacer, había fallas (como en toda empresa familiar) y aciertos pero la mayoría de mis compañeros tenían la camiseta puesta, había motivación en muchos aspectos y en ciertas ocasiones el reconocimiento era implícito aunque, pocas veces, se demostraba de alguna manera, de hecho entre más trabajo hubiera era mejor para todos, nos sentíamos realizados.

Sin embargo, la cuesta abajo comenzó. Es bien sabido que es muy diferente tener un negocio a una empresa. Y cuando se trata de un proyecto familiar ahí la cosa se complica más.

En este caso en particular, se estaba a punto de atravesar esa delgada línea entre ser un negocio y convertirse en una empresa, pero el factor familia intervino y se empezó a gastar en "gastos de representación": viajes, ropa, restaurantes y cosas que no beneficiaban al negocio. Quiero entender que como era su “empresa” podía hacer con su dinero lo que él quisiera, porque él lo estaba ganando. Grave error.

Y es aquí cuando esto se convirtió en un trabajo para mí, porque se veían los esfuerzos de nuestro trabajo (mis muchachos y yo) para cumplir con la parte que nos tocaba con los clientes y los proyectos, pero la cabeza del negocio no lo entendía así y se empezó a quedar mal con todo mundo. Las quejas de clientes llegaban una tras otra, y muchas eran las cancelaciones por no cumplir con los plazos comprometidos. El trabajo se hace más pesado y no hay ninguna clase de motivación ni económica (aquí no sabemos lo que es reparto de utilidades) ni moral, incluso muchas veces acabamos siendo los culpables por errores y/o irresponsabilidades ajenas.

En el fondo si pensaba que, hacer un buen proyecto de tesis basándome en la situación que se estaba atravesando en el trabajo, serviría para rectificar todos los posibles errores que se estaban cometiendo, pedir el apoyo de los de arriba y de todos en general. ¿Qué fue lo que me quito esa idea la cabeza? Que mi jefe tiene una maestría, muy costosa y presume mucho, y no ha sabido aplicar ni utilizar para convertir su negocio en la empresa que a todo mundo le hace creer que tiene. Si al jefe no le importa, entonces que esperanzas tengo que le de apoyo a mi posible tesis.

Así que deje eso por la paz y decidí aprovechar mi entusiasmo y conocimientos adquiridos en la escuela para ayudar en algún proyecto que en realidad quisiera crecer y ya lo tenemos.

No lo negare, estoy en busca de algo mejor o al menos algo que no considere trabajo. Mi pal me dice que tenga paciencia que ya me titulare y entonces se abrirán nuevas puertas y oportunidades, así que por el momento le hare caso aunque cueste un poco de trabajo.

Que si estoy esperando mi hora de salida? Pues sí, ya es viernes, quien no?