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martes, 22 de julio de 2014

SI TENIAS 7 AÑOS EN EL 2007...

En el año 2007 el mundo tomó conciencia de que el ser humano era el causante del cambio climático, de que éste definitivamente se estaba produciendo y de que el esfuerzo colectivo global realizado hasta entonces para mantener los gases de efecto invernadero a un nivel «seguro» era extremadamente insuficiente. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) había publicado su Cuarto informe de evaluación (AR4) tras un número inusual de catástrofes relacionadas con el clima, y después de haberse registrado durante varios años consecutivos las temperaturas más altas de las que se tiene constancia hasta el momento. Todos los niños menores de 10 años en 2007 fueron testigos de esta inquietante tendencia global: prácticamente todos los años de su vida habían sido los más calurosos jamás registrados en la Tierra.
 
He aquí algunos vínculos básicos claramente establecidos:
  • La concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera de la Tierra está directamente relacionada con la temperatura media mundial del planeta.
  • Desde la Revolución Industrial la concentración ha ido aumentando de forma continua y con ella las temperaturas medias mundiales.
  • El gas de efecto invernadero más abundante es el dióxido de carbono, que se genera al quemar combustibles fósiles.
Los gases de efecto invernadero están presentes de forma natural y son esenciales para la supervivencia de los seres vivientes, ya que impiden entre otras cosas que parte del calor del Sol sea reflejado de vuelta al espacio, lo cual hace posible la vida en la Tierra. Pero es una cuestión de escala. Un siglo y medio de industrialización, incluida la deforestación por tala rasa y ciertos métodos agrícolas ha hecho que aumente la cantidad de gases de efecto invernadero que hay en la atmósfera. A medida que crecen las poblaciones y economías y aumentan los niveles de vida, también lo hace el nivel acumulativo de emisiones de gases de efecto invernadero.
El AR4 evaluó las evidencias sobre la situación mundial actual, algunos de los resultados del mismo se presentan a continuación a modo de resumen:
  • La temperatura media de la superficie de la Tierra ha subido 0,74 ºC desde finales del siglo XIX.
  • Se prevé que para el año 2100 habrá subido entre 1,8 ºC y 4 ºC o más si no se hace nada para impedirlo. Eso supone un cambio rápido e intenso en el tiempo geológico.
  • Incluso si «sólo» subiera 1,8 ºC sería un aumento de temperatura mayor que en ningún otro siglo en los últimos 10 000 años.
  • Es probable que alrededor de un 20-30% de las especies vegetales y animales corran un mayor riesgo de extinción si la temperatura media mundial sube por encima de un margen de 1,5 - 2,5 ºC.
  • Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, nueve de los últimos diez años han sido los más calurosos de los que se tiene constancia. Siendo el 2005 y 2010 los más calurosos, seguidos de 1998 en segundo lugar.
  • El nivel medio del mar subió entre 10 y 20 cm a lo largo del siglo XX. Se espera que para 2100 haya subido entre 18 y 59 cm más. Las temperaturas más altas provocan que el volumen de los océanos se expanda. Al derretirse, los glaciares y las calotas glaciarias añaden más agua a los océanos.
  • Así, a medida que el blanco brillante del hielo y la nieve deja paso al azul marino oscuro, se reduce cada vez más la capacidad para reflejar los rayos del sol, lo cual intensifica el calentamiento.
Lo que aún no hemos descubierto
Hoy en día lo más preocupante es lo que aún no sabemos, porque la humanidad no puede prepararse para lo que no puede prever. Las repercusiones, incluso de pequeños cambios, en muchos ecosistemas indican lo delicado que es el equilibro de la naturaleza.
Los científicos hablan de «puntos de inflexión», en los que un cambio gradual entra de repente en una espiral autoimpulsada. Y en ese contexto surgen las cuestiones siguientes:
  • ¿Cuánto metano hay atrapado en los fondos de los océanos que se están calentando?
  • Y, si se libera parte de ese metano o todo, ¿qué efecto tendrá en la temperatura y el clima mundial?
  • Si la cubierta de hielo que hay en los polos sigue encogiéndose, y como consecuencia disminuye la superficie blanca brillante y aumenta la superficie marina oscura, ¿cuánto calor solar más atrapará la superficie oscura y cuánto calor menos podrán reflejar las calotas glaciarias de vuelta al espacio?
  • Puesto que la masa marina se expande al calentarse, ¿cuánto subirá el nivel del mar como consecuencia?
Estos son algunos de los ejemplos más sencillos de posibles círculos viciosos identificados por los científicos.
Además, existe otra incógnita muy importante; en ocasiones los niños hacen preguntas sobre la electricidad, la luz y el calor, e inevitablemente preguntan de dónde viene el petróleo. La respuesta más sencilla es que hace cientos de miles de años, antes del hombre, los restos de animales y plantas muertos se acumularon en el fondo de las masas de agua donde se mezclaron con arena y barro. Después se fueron depositando sedimentos encima y el calor y la presión acabaron por transformarlos en petróleo o gas natural.
En cualquier caso, esa es la teoría científica más aceptada y nadie sabe con certeza cuándo las reservas de petróleo del mundo acabarán por agotarse.
Hoy por hoy el carbón, el petróleo y el gas natural mueven las economías del mundo, y casi todas las actividades humanas modernas generan dióxido de carbono. Eso hace que el cambio climático sea sumamente complejo y esté vinculado a otros problemas complicados como la pobreza, el desarrollo económico y el crecimiento de la población. No cabe duda de que hacer frente al cambio climático no es fácil, pero hacer caso omiso sería aún peor.

jueves, 20 de diciembre de 2012

EL FIN O NO...



Parecería dilema divino: ¿darle fin al mundo o no? ¿Que tal unos cuantos terremotos para espantarlos? ¿Uno o dos tsunamis? ¿O será mejor usar la reserva de volcanes? Y si mejor lo dejamos otros años mientras decidimos como aniquilarlos.

No es gracioso crear rumores falsos que pueden convertirse en histerias colectivas, o que afectan a personas que han sufrido ya algún tipo de daño con algún fenómeno natural como un terremoto.

Según una ola de “predicciones” mañana se nos acaba el mundo, ¿cómo lo saben todas esas personas que afirman? Hasta donde se ninguna de esas personas posee algún grado académico que las respalde para afirmar tal cosa, además de que toda la culpa se la adjudican a los Mayas.

De acuerdo al diario ABC.es, dependencias estadounidenses han recibido miles de correos electrónicos pidiendo instrucciones sobre cómo comportarse ante la catástrofe que se espera, incluso personas han amenazado con quitarse la vida.

Diferentes especialistas de diferentes áreas de estudio como Guillermo Bernal, epigrafista de la UNAM, aseguran que el fin del calendario de cuenta larga representa un renacimiento simbólico, además de que se aclarado por diferentes fuentes que la concepción maya del tiempo es cíclica por lo que no hay un fin específico, sino nuevos comienzos.

Para dejarlo más claro, encontré este artículo que muestra los supuestos hechos fatídicos que sucederán este viernes y las razones científicas que aseguran que no sucederán:

·         El sol. Una inesperada y enorme llamarada solar destruirá toda la vida que se conoce en el planeta. Esto se ha basado en que el 21 de diciembre ha coincidido con el regular ciclo solar que sucede cada 11 años y en el cual el astro presenta mayor numero de eyecciones de masa coronal y manchas solares, algo que se tiene bien estudiado. El mayor riesgo es para los sistemas eléctricos y de telecomunicaciones.

·    ¿Porqué no? La debilidad de este argumento reside en que el punto máximo de actividad solar se tiene programado para finales de 2013, además de que no es uno de los ciclos más activos que ha tenido el Sol desde que se tiene registro del fenómeno. Una llamarada solar no sería suficiente para destruir a la humanidad y a todo ser viviente.

·   Un planeta o asteroide. El planeta recibirá el choque de objeto celeste con dimensiones enormes que destruirán a la humanidad. Uno de estos objetos es el mitológico planeta Nibiru el cual está del otro lado del Sol y se acerca a la Tierra cada 3 mil 600 años. Si este imaginario planeta se estuviera acercando su avistamiento ya habría sido reportado por alguna agencia espacial, ya que habría existido anomalías gravitacionales en el Sistema Solar o bien sería un objeto que a simple vista se observaría más grande que la Luna. En cuanto a asteroides, si bien se ha reportado el acercamiento de estos objetos, como el Tutais que paso cerca de la Tierra el 12 de diciembre pasado, hasta hoy no se ha reportado ningún objeto que presente un peligro inminente para la humanidad.

·        ¿Porque no? Esconder este tipo de información, para los que existe un complot de los gobiernos, es imposible debido a astrónomos aficionados que observan el cielo y catalogan asteroides frecuentemente, como sucedió a mediado de octubre pasado, por lo que de existir un fenómeno como tal acercándose a la tierra sería complicado.

·       Inversión del campo magnético. Consiste en que el polo magnético norte y sur del planeta se invierten, lo cual sucede entre una y cinco veces cada millón de años, y la última vez fue hace 780 mil años, y por ahora no hay indicios de que un proceso como este vaya a suceder en el futuro próximo.

·    ¿Porque no? Durante este proceso el planeta se encuentra más expuesto a la radiación cósmica y solar pero no representa ningún peligro para la vida. 

·         Alineación galáctica. Además del solsticio de invierno sucederá una alineación del Sol y la Tierra con el centro de la Vía Láctea, lo que ha generado la creencia de que oscuros poderes se abrirán camino con dicho acomodamiento para destruir la Tierra.

·         ¿Porque no? Este tipo de fenómenos geométricos no provocan ningún efecto sobre los objetos celestes que lo componen. Además, el centro de la galaxia no se puede determinar con precisión, debido a que la posición del planeta no permite conocer su tamaño y forma real. 

·         Actividad volcánica. Si bien es cierto que enormes erupciones volcánicas, como la de Sumatra, han estado a punto de crear grandes catástrofes, debido procesos que crearon algo parecido a un invierno nuclear, donde la humanidad casi desaparece, hoy es bien sabido cuáles son los puntos volcánicos con mayor actividad del planeta, los cuales son monitoreados constantemente.

·         ¿Porque no? Las súpereurpciones han sido poco frecuentes en la historia del planeta, y se calcula que en promedio sucede una cada 700 mil años, en la actualidad no hay pruebas o indicios de que un suceso como este vaya a desencadenarse en un futuro próximo. 

Se queda el link de la página para leer el artículo completo: http://www.eluniversal.com.mx/articulos/75449.html