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martes, 26 de febrero de 2013

EDAD PLENA O 60 Y MAS...



Cuando te toca tratar con personas mayores requieres paciencia, no en todos los casos, pero si en la mayoría. Paciencia para escucharlos, sobre todo cuando cuentan sus historias, muy interesantes, o para cuando te la cuentan por quinta o sexta vez. Paciencia para cuando no te entienden algo que les explicas, porque lo quieren hacer a su manera. Paciencia para cuando paseas con ellos porque no todos pueden seguir tú paso.

Dicen que son una fuente de sabiduría y es verdad. Los consejos que pueden darte, a veces sin darse cuenta, son de gran ayuda ya sea que todo se aplique a tu situación o te sirva de inspiración para tu encontrar la solución.

Ahora eso de personas mayores, en mi personal definición, son las que ya llegaron a sus 60 y mas, como si fuera anuncio de gobierno, y no por eso es sinónimo de personas inútiles, necias o estorbos, ya que la mayoría continua en su vida laboral, aportando y orientando a jóvenes que inician la propia.

Como ejemplo pondré a mis papas. Mi papa es jubilado, un poco mas de los 70,  pero no ha dejado de trabajar, continua activo y haciéndose cargo de la manutención de la casa. Como buen jefe de familia, permite que le ayudemos, un poco, pero no deja la batuta en cuanto a los gastos. Eso es algo que se agradece pero le hemos tratado de eliminar, para que su pensión sea exclusivamente para sus gastos y los de mi mama, pero ahí entra su necedad de seguir pagando los recibos.

Mi mama por su parte fue ama de casa casi toda su vida, pero hace unos años, con la liquidación de mi papa, decidió montar un negocio propio, hasta el momento le va bien, lo suficiente para sus gastos y continuar el negocio. El ser una persona no dependiente de su marido le ha ayudado a sentirse “útil” ahora que ya es grande (un poco mas de 65), pero sigue teniendo algunas barreras en cuestión de “independencia” por el hecho de ser mujer y trabajadora.

Sin embargo, existe el negrito en el arroz o la excepción a la regla. Tenemos el lado no tan agradable de las personas mayores.

Tenemos aquellas personas que tienen una mentalidad muy cerrada o no aceptan que una persona más joven pueda saber más que ellos. Los que se muestran chantajistas y cualquier pretexto es bueno para hacerse los mártires. Los que son agresivos al sentirse limitados por las situaciones. Y los que les llega la depresión y solo esperan el día que les toque partir.

Digamos que los deprimidos y los chantajistas pueden ser ayudados e incluso superar sus miedos para vivir tranquilos y disfrutar de la vida de la mejor manera.

Pero los agresivos, de mente cerrada y no aceptar ser rebasados por alguien más joven son los que pueden ser peligrosos, en la mayoría de las situaciones.

Regularmente son personas que no aceptan su edad. Si hablamos del terreno laboral pueden ser el principal obstáculo en tu carrera si te les atraviesas en su camino.

Si hablamos de relaciones, son los que buscan aventuras para sentirse jóvenes y que aun pueden conquistar a quien se propongan, enseñando la cartera por delante. Pero eso sí, cuando les toca hablar de moral son los más decentes y honorables.

Mi opinión es, como bien lo dijo mi pal, prepararte para cuando te toque ser grande, tratar de no depender de nadie, en especial económicamente, comer bien y estar saludable. Pero si tienes la suerte de envejecer en pareja, ya la hiciste.


jueves, 10 de noviembre de 2011

PACIENCIA VS PASIVIDAD



No se si la paciencia y la pasividad sea parecidas… entiendo que la paciencia es el don de esperar a que pase lo que esperas que pase, porque según tus cálculos tiene que pasar. Y la pasividad es sentarte sin hacer nada aunque a pesar de eso pasan las cosas.

Dicen que hay que esperar lo inesperado para que suceda; esperar que tu jefe te aumente de sueldo sin pedírselo, esperar que te de un día de vacaciones porque lo libraste de un lio, esperar que tu maestro te diga te doy otra semana más para que termines ese trabajo, esperar que el día de tu cumpleaños todos tus amigos se acuerden y te lleven de regalo esa bicicleta de montaña que has soñado (nota: no es indirecta).

Sin embargo, el esperar combinado con la pasividad hace que no muevas ni un dedo esperando que suceda todo lo que según tú sabes que sucederá. Esperas una fiesta para estrenar el vestido nuevo que compraste, esperar a que reconozcan tus meritos para poder seguirte superando, esperar para el próximo año que tengas dinero para hacer el viaje que tanto has querido desde que tienes memoria…


Y como dicen la vida sigue…

Es como un capitulo de Friends donde Rachel llega a su cumpleaños 30, pero pide que no le digan frases como ¿Qué se siente tener tanto años?, ¡ya eres una abuela!, ¡es mejor estar arriba de la colina que debajo de ella!… sin embargo, comienza a “reordenar” su vida y planear lo que serán sus próximos años suponiendo que dentro de 5 años quiere estar casada y con su primer hij@.


Comienza muy emocionada y al final resulta que le faltan años para lograr lo que está planeando y ahí viene la desesperación y la desilusión de no tener el suficiente tiempo para realizar los planes y esperar pacientemente a lograrlos todos.

Yo creo tener la paciencia como aliada es algo muy importante para lograr todo lo que te propongas, no importa si tienes 15 o 50 años, algunas personas piensan que por tener más de 30 ya eres viejo o ya no estás para hacer planes a largo plazo, que tu mejor época ya paso o que estas “entrada” en los 40’s.

Mi opinión es la contraria, creo que cada etapa de tu vida es diferente y única, así como disfrutas a tus 15 empezar a salir con los amig@s al cine, en los 20’s todos los fines de semana al antro, los 30’s y todo lo que has aprendido te llevan a lograr los objetivos que has planeado o que has soñado en todos estos años; es cuando se empieza a equilibrar experiencia con el empuje que puedes poner a todos los proyectos.

El paso de los años, además de las supuestas arrugas y canas, te deja la experiencia y aprendizaje necesarios para ir avanzando, no para quedarte pasivo asumiendo que ya no tienes nada más que hacer, o para lamentarte porque tienes un año más.

Y aquí retomo el capítulo de Friends, después de la meditación de Rachel, ahora empieza Joey recapitulando como ha sido cada uno de los festejos de los demás al cumplir 30, y en cada uno de ellos se notan actitudes que no esperas ver en esos amigos. Por ejemplo, Monica decide irse con amigos del restaurant donde trabaja a tomar unas copas, mientras Chandler le prepara una fiesta sorpresa muy elegante como a ella le gusta, donde invita a sus padres y amigos más cercanos, porque la conoce bien y supone ella espera eso, sin embargo, Monica llega demasiado “alegre” y todo mundo se mueve para que nadie se de cuenta de su estado inconveniente. Joey, lamenta una y otra vez como sus amigos empiezan a cumplir 30 y Ross le da la crisis, y empieza comprarse un coche deportivo y ropa de piel para verse rockero y juvenil. Cuando estaba viendo este capítulo no pude más que reírme porque me recordaban las crisis de mi grupo de amigos y de mi pal al llegar también a los 30’s.

Y aquí entra nuevamente la paciencia y no la pasividad, porque después de tantos años sigues teniendo tu grupo de amigos. La paciencia te sirve para no desesperar cuando no se pueden ver, para esperar a que tengan tiempo para reunirse, para lograr una integración a pesar, a veces, de la distancia o de los múltiples compromisos, para estar ahí en los momentos clave de cada uno de ellos, y cuando se van integrando las parejas de cada uno de ellos o, incluso, para saber perdonar los errores cometidos. La pasividad obra de manera contraria, permite que no hagas nada mientras los ves alejarse cada vez más.

Mucho se extraña los dias de escuela o cuando no teníamos gran cosa de que preocuparnos, y hay muchos recuerdos que salen a flote cuando nos volvemos a reunir, y creo que cada vez es más la risa que nos provoca cuando contamos alguna anécdota o las “tonterías” que solíamos hacer. Y la edad no nos limita para seguir disfrutando de cosas tan simples como jugar al X-box o echar una carrera para ver quien llega primero a la taquilla del cine, aunque termines jalando aire pero con la satisfacción de ganarle al que te reto.